HISTORIA Y FUNDACIÓN

Academia de Sion

Historia.
Fundación y primeros tiempos.

El origen de la Academia de Sion se pierde entre las brumas de la historia y la leyenda. Nos tenemos que remontar muchos siglos atrás en la Edad Media, a los inicios de las Cruzadas en Tierra Santa.
La historia cuenta con un transfondo que se describe en su origen como una organización secreta  muy similar a la "Orden de Sion", una orden militar y religiosa fundada por Godofredo de Bouillon en el Monte Sion en el Reino de Jerusalén en 1099 durante la Primera Cruzada.
Históricamente, en 1099, los Cruzados de la Europa Occidental, tras conquistar Jerusalén del poder musulmán, edificaron una fortaleza sobre las ruinas de un antiguo templo bizantino llamado Hagia Sion, la cual estaría encargada de proteger el Monte Sion y así salvaguardar las vidas de todos aquellos que peregrinaban a Jerusalén tras su conquista.

Cuenta la leyenda, que cuatro de sus caballeros cruzados más notorios, hombres nobles de gran carácter y valor, de una sapiencia y una independencia admiradas en toda la cristiandad, tuvieron una visión consternados por el horror de la guerra tras sangrientas batallas, y artos de tanta destrucción decidieron contribuir a la causa del bien dando una respuesta a la cultura de la violencia, pero sin olvidar la misión que les había enviado allí. Mandaron construir un edificio ubicado en el interior de la fortaleza, un lugar donde meditar, reposar y mantener sus equipos, fundando así la primera sede de la Academia de Sion.
Su propósito original era forjar una elite de caballero y erudito, hombres seleccionados para que cultivaran el conocimiento del universo, vinculados a un código de conducta y honor que  se definía no solamente en el Arte de la Guerra sino que también implicaba el estudio de la Filosofía, Matemática, Astronomía y Medicina, con el fin de permitirles descubrir el mundo bajo una luz diferente.
La religión, la superstición y el miedo fueron reemplazados por la razón y el conocimiento.
Se mantuvo secreta y oculta durante siglos, sin entrar en conflicto (heregía) con el dogma religioso establecido por la Iglesia Católica en aquellos tiempos.
A principios del siglo XIII, la fortaleza finalmente fue destruida tras un largo asedio de las tropas musulmanas, sin embargo cuando ya todo estaba perdido y justo antes de que sucumbieran las murallas, caballeros y eruditos fueron evacuados por túneles secretos huyendo a Sicilia.

Hacia el final de la época del  Renacimiento, la Academia se trasladó a Europa occidental dejando detrás siglos de ocultamiento y misterio, surgiendo como la primera Academia Militar de la historia, verdaderamente moderna para la enseñanza de la época, sumándose a la revolución científica que allí se inició y creciendo en tamaño y poder.
Militarmente sus miembros ya se encontraban entre las unidades mejor entrenadas. 
Los miembros no combatientes de la Academia gestionaron una compleja estructura económica dentro del mundo cristiano, ofreciendo servicios o asesoramiento de carácter militar. Crearon incluso nuevas técnicas financieras que constituyen una forma primitiva de las actuales.

Con el transcurrir de los siglos y el avance del estudio del Arte de la Guerra provocaron importantes innovaciones técnicas y tácticas con las que además la Academia fue evolucionando, venía a cubrir esa necesidad tan largo tiempo sentida, de contar con un lugar de enseñanza de alto nivel y bien dotado que recogiese y transmitiese el saber de entonces, conocimientos técnicos de todo tipo, fundamentales para la adecuada preparación de los futuros oficiales de cualquier ejercito, nación o imperio.
Se convirtió en una institución independiente, privilegiada, de rígidas normas docentes, exigente plan de estudios y dura vida de instrucción militar.
La Academia creó un tipo nuevo de oficial, culto e ilustrado, que iba a dar carácter singular dentro del seno del Ejército y tanto en la aplicación de sus conocimientos al servicio de las unidades como en la ya conocida faceta de dirección en el ámbito de la sociedad civil.
Fue pionera y la que reguló el régimen de formación de los que empezaban a llamarse “cadetes” a cargo de los “maestros de cadetes” de cada cuerpo.
Creó una gran tradición de entrenamiento en liderazgo y excelencia por lo que permanecer en la Academia se convierte en cuestión de héroes, confirmando la visión elitista de sus fundadores y el objetivo de que en la Academia se formen, sólo, los mejores.

El éxito de la Academia de Sion ya era un realidad y en constante evolución, hallándose en la punta de lanza de la ciencia, cómplice en el desarrollo del conocimiento.
El siglo XX trajo muchas novedades, entre ellas un arma recién nacida, la aérea, y los avances tecnológicos que en acelerado ritmo no sólo modificaban el armamento y los equipos, sino las doctrinas militares y la concepción misma de la guerra.
La Academia, siempre un paso por delante gracias al soporte de su estructura económica, se centró en la investigación aeronáutica y aeroespacial creando su primer programa espacial militar al margen de la carrera espacial emprendida por otros países.
Es también entonces cuando se desarrolla plenamente como corporación militar privada.
Una vez terminada la primera guerra Tevarin y tras abandonar la Tierra, establece su nueva base en la estación espacial del mismo nombre, Sion, en la orbita del planeta Corin (Sistema de Kilian).

En la actualidad.

Desde entonces hasta los albores del siglo XXXI ha continuado evolucionado hasta convertirse en lo que es hoy.
Ha conseguido un merecido prestigio que abarca todos los territorios del mapa estelar, debido a sus activos de alto valor que ofrecen importantes resultados. Disfruta de una larga y fructífera colaboración con las fuerzas militares del UEE. Sus valerosos miembros pueden ser designados asimismo en dichas fuerzas militares del UEE, tanto de la Armada, el Ejercito o el Cuerpo de Marines.
Estos orígenes nos avalan en el tiempo para confirmar el carácter integral, evolucionista y plural que caracteriza a nuestra organización, puntera y con gran experiencia en misiones espaciales, servicios de seguridad y en la formación militar de los sectores más desarrollados de toda la galaxia.